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LA FUENTE DE MNEMOSINE - ISSN 2174-5552
DL: BI-2068-2011
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lunes, 18 de abril de 2011

Amable Arias en la vanguardia vasca

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Dr. Jose Guimón
(catedrático de Medicina de la Universidad del Pais Vasco UPV/ EHU
AUTOR de Amable Arias en la vanguardia vasca 
Publicado en Hedatuz. Euskomedia
Amable Arias, sufrió a los 9 años un grave accidente que provocó una fractura de la pelvis que le produciría diversos trastornos a los largo de su existencia. Trasladado a los 15 años con su familia a San Sebastián, llegó a ser un personaje notable del mundo artístico de esa ciudad. En el presente trabajo se intenta ilustrar la relación entre sus producciones plásticas y literarias con algunos avatares de su existencia, como la constelación edípica, la emigración, sus depresiones y el compromiso con la vanguardia y la política vascas de la generación de la posguerra. También se aborda la relación de su producción artística con sus alteraciones corporales. En ese sentido, se intenta finalmente hacer un paralelismo con la gran pintora mejicana Frida Kahlo.

martes, 15 de febrero de 2011

Trilogía: Tradición, modernidad y postmodernidad. Dispersión en la Multiplicidad, aspectos tecnológicos y artísticos

Trilogía: tradición, modernidad y postmodernidadPublicado en la Revista Fabrikart nº2 pag 86


En este artículo hacemos aproximaciones a la trilogía1-tradición, modernidad y postmodernidad, con especial incidencia en la postmodernidad, esta trilogía se configurará como hipótesis «contenedor» que contradice la disolución de los conceptos. La tradición, la modernidad y la postmodernidad, se entienden como categorías del pensamiento humano, caras del mismo prisma triangular en el que se sedimentan las narrativas, cuyas arquitecturas son parte integrante del proceso de construcción de los mitos, de los rituales y de las técnicas que caracterizan a las diferentes maneras de relacionarnos con la naturaleza, que termina reflejándose en todas las actividades humanas incluyendo la artística. Se debe a Adriano Duarte Rodrigues,2 la claridad de razonamiento con la que propone la trilogía «Tradición, Modernidad y Postmodernidad», como categorías del pensamiento humano, y no indicadores de períodos históricos, son categorías que «cohabitan en cualquier época y en cualquier sociedad». En otras palabras, son diferentes maneras de entender la experiencia, mostrando el «contacto directo» de los procesos de relación con la naturaleza y con los demás.

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viernes, 21 de enero de 2011

LOS PAISAJES VANITAS

El tema de la “Reflexión sobre la existencia” forma parte de la búsqueda de la sabiduría que, en el campo de las ideas religiosas y de la filosofía, es una búsqueda común a todas las culturas del antiguo Oriente.
Diferenciamos en la “Reflexión sobre la existencia” varios subtemas: el arte de bien vivir, la vanidad de la vida, el paso del tiempo, las ruinas, la hora, la vejez, las edades de la vida, la muerte, el más allá y las diferentes ideas de inmortalidad.
En las escuelas de la “Casa de la Vida” de los antiguos egipcios tuvo origen la literatura sapiencial que alecciona sobre el arte de buen vivir y hace del hombre un sabio. La literatura sapiencial se remonta a la cultura del antiguo Egipto y tal vez a otras culturas cercanas, contemporáneas o anteriores a ésta. Los sabios a la manera egipcia eran formados en las escuelas de la “Casa de la Vida” mediante las grandes obras sapienciales del pasado.
Existe relación entre las creencias egipcias y los “Libros Sapienciales” hebreos, ambas concepciones conducen a la elaboración de una moral, a veces relacionada con la religión. Job, el Salterio davídico de 150 salmos, Proverbios, Eclesiastés, el Cantar de los Cantares, Sabiduría y Eclesiástico, son en la Biblia los “Libros Sapienciales” y algunos de los textos del Antiguo Testamento. Los filósofos griegos y romanos también conocen las obras sapienciales egipcias, y aportan otras ideas  al concepto de la sabiduría. En la Grecia del siglo VII a. C. tomará la reflexión un sesgo más especulativo y la sabiduría se transformará en filosofía.
Al lado de una ciencia en embrión, de técnicas aún por desarrollar, la sabiduría, es un elemento importante de la civilización: es el humanismo de la antigüedad.
El sabio de la Biblia tiene curiosidad por todas las cosas de la Naturaleza (1 Re 5,13), las admira y su fe le enseña a ver en ellas la mano de Dios (Job 36, 22; 37,18; Job 39,41; Eclo 42, 15 y 43,33), pero se preocupa ante todo por saber cómo conducirse en la vida para obtener la verdadera felicidad.
Sabio era, según los Libros Sapienciales, todo hombre experto en su oficio, pero el sabio, por excelencia, es la persona que es experta en el “saber vivir”. Saber lo que se oculta en el corazón humano, lo que causa gozo y pena, ya que el sabio es buen psicólogo y buen observador. Como educador nato traza las reglas a sus discípulos: prudencia, moderación en los deseos, trabajo, humildad, ponderación, mesura y lealtad del lenguaje. Toda la moral del Decálogo está en estos consejos.
Para los escribas hebreos la verdadera sabiduría es la religiosa, inspirada por Dios, aunque ellos recogen aquello que creen que es positivo para la reflexión humana. La sabiduría divina es primero un atributo divino, y se manifiesta luego en la creación y en la ley natural. La sabiduría humana no es tanto una formulación abstracta de principios como el arte de conducirse rectamente en la vida. El Eclesiástico habla del “temor de Dios” (Eclo 15, 1-3-6, y 10), principio de recta conducta y que, por lo tanto, es para los judíos una idea clave de  la sabiduría y arte de bien vivir.
La reflexión sobre la existencia y la condición humana mortal, no es tanto una reflexión de carácter metafísico sobre el hombre, sobre su naturaleza y sus facultades, sino una visión realista sobre la existencia y el destino del hombre. El maestro israelita de sabiduría se interesa por el destino de los individuos. Es sensible a la grandeza y a la miseria del hombre, a su soledad, a su angustia ante la muerte, y a su muerte. También a la impresión de vaciedad que deja la vida -en latín, vanitas es vacío- y a su inquietud ante Dios, que le parece incomprensible y ausente. Costará mucho ir más allá de la retribución terrenal, tan engañosa, y llegar a la fe en la resurrección, y en la vida eterna (Dan 12,2 y Sab 5,15). En algunos autores del Antiguo testamento y en muchas de las doctrinas de los filósofos griegos se esperaba la retribución, la recompensa, el premio o el castigo, de la propia vida.

jueves, 16 de diciembre de 2010

La cultura masiva como estrategia de control ideológico: cultura, mito, desaparición.


Publicado en la Revista Fabrikart nº1 pag 110

En líneas generales, lo cultural y lo social recuerdan con una facilidad sospechosa la antigua escisión escolástica entre alma y cuerpo. Sin embargo, planteamientos teóricos tan diversos como los de Valentin N. Voloshinov, Raymond Williams o Michel Foucault han coincidido a la hora de reivindicar como la cultura y lo social, o en otras palabras, lo discursivo y lo político en un sentido amplio, no pueden separarse sin ejercer sobre dichos términos una reducción extremadamente violenta además de esterilizante.

La cultura, en tanto dimensión simbólica de la práctica social –y, por tanto, también conectada con dimensiones prácticas insustituibles– se convierte así en realidad accesible, maleable, vital y necesaria. Desde este punto de vista, los procesos culturales no constituyen fuerzas metafísicas ni naturales sino justamente horizontes históricos abiertos que, sin embargo, no pueden trascenderse como tampoco, por otra parte, podrían eludirse sin más. Como parte no ornamental sino constitutiva del mundo en que vivimos, lo cultural, su investigación teórica y crítica, puede ayudarnos a comprender las invisibles metamorfosis contemporáneas del poder.
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sábado, 30 de octubre de 2010

La notion de stéréotype

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AUTOR de La notion de stéréotype 
Prof.  Marcel Grandière

La notion de stéréotype a encore très peu pénétré le domaine des recherches historiques, en particulier en Franc, bien qu’elle ait été introduite dans les sciences sociales en 1922 par Walter Lippmann. Étonnante situation quand on pense à l’usage des stéréotypes dans l’histoire humaine, par exemple aux représentations stéréotypées des Autres en général – en commençant par l’histoire ancienne et la représentation des barbares par les Grecs et les Romains –, aux nombreuses constructions intellectuelles, sociales, identitaires réalisées, faites de traits et d’images gravées dans les consciences et répétées sous un grand nombre de formes orales, écrites et imagées. Une approche de ces constructions actives au sein des sociétés et initiatrices de comportements est d’une urgente nécessité.

Pour cela, l’historien est confronté à un problème de sens puisque le mot stéréotype a naturellement évolué hors de son milieu professionnel d’origine, les métiers de l’impression, pour désigner des actions répétées mécaniquement, des expressions non réfléchies, sortes de tics de la pensée et du geste, de trame pré-établie sur quoi repose une partie des comportements spontanés quotidiens. Pour Le Petit Larousse, le terme signifie une « chose banale », une « opinion dépourvue de toute originalité ». En médecine, le stéréotype désigne « des actes ou gestes habituels répétés involontairement », des automatismes dus à un disfonctionnement du système nerveux. L’image du stéréotype est plutôt négative.

Le Dictionnaire de la langue du XIXe et du XXe siècle opte pour un point de vue plus pragmatique de la notion, selon les différents domaines scientifiques qui l’ont utilisée, comme la psychologie, la sociologie, la psychiatrie, la linguistique. « Idée, opinion toute faite, acceptée sans réflexion » pour les psychologues, « gestes, mouvements, paroles répétées » pour les psychiatres, et « association stable d’éléments, groupe de mots formant une unité devenue indécomposable » pour les linguistes, la définition du stéréotype réfère toujours à un modèle, un patron, une forme constante.
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Diseño para el Bienestar y la Sostenibilidad

Prof. Maria Luisa Fernández Rivera

La consolidación de la revolución industrial y la formación de las primeras ciudades en el siglo XIX hicieron que al crecer la población aumentara la demanda de productos. El bienestar se basaba en la idea de más tiempo libre y más oportunidades para los consumidores, y así productos exclusivos de la clase alta se fueron haciendo asequibles a la clase media. Con la premisa de la democratización, los primeros diseñadores utilizaron el diseño para generar productos eficaces, de fácil acceso, y sobre todo, estéticamente atractivos. Este producto estaba y está orientado a la idea de bienestar pero ¿qué es bienestar?¿el consumo genera bienestar?¿el diseño genera bienestar? ¿que deben hacer los diseñadores para generar bienestar?.


Bienestar social se llama al conjunto de factores que participan en la calidad de vida de la persona y que hacen que su existencia posea todos aquellos elementos que dan lugar a la tranquilidad y satisfacción humana. El bienestar social es una condición no observable directamente, el bienestar, como concepto abstracto que es, posee una importante carga de subjetividad propia al individuo, aunque también aparece correlacionado con algunos factores económicos objetivos. Enzio Manzini parte de una pregunta ¿cuáles han sido las responsabilidades del diseño hasta ahora?¿qué necesitamos para tener bienestar? Lo que nos recomienda Manzini es hacer una transición a una sociedad sostenible, hay que aprender a vivir, conservando nuestros recursos y mejorando la calidad de vida de nuestros contextos. Como insiste Hans Jonas, la supervivencia humana depende de nuestros esfuerzos para el cuidado de nuestro planeta futuro. Este filósofo alemán formuló un nuevo y característico principio moral: Actuar de forma que los efectos de tu acto sean compatibles con la permanencia de una vida humana genuina.

miércoles, 23 de junio de 2010

Imágenes y Recuerdos del Laberinto


Prof. Maria Luisa Fernández Rivera
Universidad del País Vasco UPV/EHU

Prof. Agustín Ramos Irizar

Universidad del País Vasco UPV/EHU

El laberinto y la red. Dibujando nuestra realidad
Maria Luisa Fernández Rivera
Estamos acostumbrados a creer que la realidad es lo que se presenta ante nosotros y aceptamos que ésta es tal cual la vemos, sin cuestionarnos que realmente esto sea así. Pero quizá tengamos que revisar esta idea de que “lo real” lo es, porque es palpable y evidente que está ahí. Para ello nos internaremos, a través del estudio del laberinto, en este dibujo, que a través de la historia ha querido representar aquello que la humanidad ha ido construyendo sobre la realidad. Nos internaremos en un viaje de laberintos y redes hasta llegar al arte y a algunos planteamientos en los que nos sumerge el mundo de la informática.

Buscando a Mnemosine. El Espejo de los Dioses en el Laberinto de los Sueños
Agustín Ramos Irizar
Al abordar la idea de imagen y los nuevos modelos interpretativos en las dinámicas culturales y sociales, debemos, inicialmente, definir lo que entendemos por este concepto. El término latino imago no posee una base tan sólida como en un principio pudiera pensarse. Precisamente, algunas de las inexactitudes detectadas en los sistemas de análisis interpretativo provienen de la consideración de este vocablo. En su origen, el término se refiere a los rasgos de parecido por los que se rige la idea de representación y su utilización en diferentes ámbitos, sobre todo en el artístico. Se trata de una inmersión en la idea de intuición, acercándonos al concepto de enigma. Es decir, nos situamos en un ámbito en el que prima la afinidad de la reproducción con el original y sus misterios ancestrales.
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